LA REFORMA DE LAS PENSIONES: LA CABRA, LA RANA, EL RANDA Y LA GITANA

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El espectáculo del poder no tiene límites. Las distintas performances se suceden y traslapan unas con otras en un vertiginoso frenesí con tal de atraer la atención del ciudadano medio, intentando desviar su interés de aquello que le afecta.

La hipnosis del espectáculo mediático provocado por la puesta en escena del Pacto de Toledo y su aparente consecuencia, la Reforma Escrivá de las Pensiones, pretende alejar el foco de los agentes responsables, y vendernos la tartana de que para evitar los peligros del futuro hemos de hacer lo que nos proponen precisamente los responsables de ese riesgo, es decir, el gobierno, la banca, el empresariado (CEOE y CEPYME) y los sindicatos del régimen (CCOO y UGT, aunque no solo).

El peligro son ellos.

Toda la distracción mediática, no deja de recordarnos la añeja representación de la troupe gitana que al reclamo de una trompeta y de una gitanilla contoneando el cuerpo y agitando un pandero, atraían hacia sí a niños, ociosos y vecindonas al reclamo de la cabra haciendo equilibrios encima del boliche.

Pues al reclamo de la performance, ahora como entonces, se nos sitúan al lado determinados descuideros muy atildados y con buena presencia, buscando limpiar las carteras de los conciudadanos que con la boca abierta contemplan la sobada “premiére”.

Porque si bien la cabra y el boliche, es decir el consabido Pacto, es solo la coartada, mientras tanto, los randas realizan su trabajo intentando limpiar los bolsillos de la gente a golpe de Decreto Ley o de Ley sometida a Cortes y con el visto bueno de Bruselas, es decir la trompeta; con lo que solo tratan de beneficiar a los de siempre. Y es que todos afirman, es decir la troupe en su conjunto, incluida la gitanilla que se contonea ufana diciendo que sus Planes de Pensiones Privados Colectivos negociados con las empresas y que solo benefician al banco y a ella misma, no son perjudiciales para lo común, lo público. Es decir para conseguir el beneficio anhelado toda la troupe, Banqueros, Patronal, Gobierno y Sindicatos del Sistema actúan en comandita.

Cosas de los Chicago Boys. Al fin y al cabo todos ellos están por lo mismo, habiéndose formado en la misma doctrina.

Y por si acaso nos quedase una duda de cómo quieren hacerlo, como siempre se refugian en el esquema de la lentitud. Ya sabemos “Va a ser lento” pues no quieren roturas ni reacciones que dejen al descubierto sus anhelos. Lentitud, sin desgarros y con dilatación, y si fuera necesario, lubricante.

Un lubricante que está llegando de parte de aquellos jubilados que diciendo defender a los suyos, se sitúan al lado de los que buscan ir eliminando lo público poco a poco, empresa a empresa; negociando enviar los dineros en vez de a la Seguridad Social a los Planes Privados Colectivos de Pensiones que gestionan ellos y sus bancos y de los que se financian y se lucran. Un lubricante que recientemente hemos venido a escuchar en las afirmaciones de ciertos pensionistas de que “Ahora sí toca” (¡Qué casualidad!).

Convidados de piedra, que embridados por los sindicalistas del sistema solo aspiran a la triste figura de compañeros de viaje o tontos útiles, porque de todo tiene que haber en la viña del señor.

Sí, al parecer va a ser muy lentamente, no vaya a ser que de repente, saltemos del recipiente hirviente en que como a la famosa rana que se termorregula, algún imprevisto haga saltar al pobre animal de la marmita y no consigan al fin salirse con la suya.

Para hacer frente al acoso a nuestros dineros y a los del resto de los trabajadores hay que despertar de esta hipnosis y esta dormición impuesta con la que pretenden cocinarnos.

Hagamos frente a sus sueños y a sus aspiraciones.

Jubilad@s Solidari@s

EL SUEÑO DE ESCRIVÁ, O “LA MOCHILITA”

Las Recomendaciones de la Comisión del Pacto de Toledo que han sido aprobadas recientemente en el Congreso de los Diputados, vendrían a concretar el sueño de Pedro Sánchez, o mejor el de su Ministro D. José Luis Escrivá, el ex banquero titular del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

A nadie mínimamente atento al devenir político puede escapársele que dichas Recomendaciones, se ajustan como anillo al dedo a los deseos del titular de dicho Ministerio, el cual ha fiscalizado de cerca los debates de dicha Comisión, y ha conseguido que las proposiciones que hace un año eran inadmisibles para la parte morada del espectro político, hayan resultado convenientes e incluso satisfactorias en este nuevo envite.

Lo que no sabemos es a cambio de qué.

Lo último que llama la atención de las citadas Recomendaciones, es sin duda alguna, su última cláusula, donde dicha Comisión parlamentaria intenta asegurar su pervivencia, pues según se dice en ella textualmente: “Se valora positivamente que la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo tenga naturaleza de comisión permanente”. Es decir, la inversión del viejo aforismo lamarckiano de que la función crea el órgano, pues en este caso, es el órgano quien crearía la función o se la aseguraría.

Cosas del Poder y sus acólitos.

No es nuestra intención repasar uno por uno los dislates de dicha Comisión, que solo buscan lo de siempre, hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, pero si querríamos matizar algunas de las cuestiones que nos parecen reseñables entre tanto brindis al sol para beneficiar a los de siempre.

Lo más remarcable sería, el eterno énfasis en considerar estúpidas a las clases populares, pues ¿a quién se le ocurre que una simple ley que asegure el mantenimiento del poder adquisitivo, (Recomendación nº 2), sin introducir eso en la Carta Magna, sea algo distinto a “pan para hoy y hambre para mañana”? El próximo gobierno de turno, hará justo lo contrario: legislar en contra del mantenimiento de ese poder adquisitivo. ¿Quién dijo leyes?

Otra tomadura de pelo sería la legitimación del expolio por parte del Estado, del Fondo de Reserva de las Pensiones, (Recomendación nº 3), que en 2011 era de 66.815 millones de €, y que cierta mano indiscreta ha convertido en los 2.146 m. € actuales, ya que en ningún caso dicha Recomendación, habla de su reposición.

¿Qué decir de retrasar la edad de jubilación a los 67 años, (Recomendación nº 12), consolidando así la Reforma de las Pensiones del 2011, que rubricaron los “sindicatos” oficiales del Sistema?

¿Es lo mismo el relajado “trabajo” de cualquiera de sus “señorías”, o el de un burócrata sindical, que el de una persona que todos los días ha de subirse a un andamio?

¿Qué decir del aumento del periodo de cotización para el cálculo de la pensión, como se refleja en la Recomendación nº 5 de sus señorías?

¿Qué mencionar de la lucha contra el fraude, de la Recomendación nº 10, en la que se hace hincapié en la persecución del cometido por los ciudadanos y se les olvida curiosamente mencionar (cachis…), el cometido por las empresas o entidades financieras?

Por supuesto que sus señorías no podían dejar de mencionar la discriminación de género sufrida por la mujer (pensiones en torno a un 37% menores que las de los hombres), para asombrarse (sus señorías) de las políticas laborales nefastas (?) seguidas en relación con la igualdad de género…

¿Qué toman sus señorías?

Pero la guinda del pastel de las Recomendaciones, es la nº 16, sobre Sistemas de Pensiones Complementarios, donde se utiliza el Art. 41 de la Constitución para argumentar, la apertura a otros sistemas de carácter voluntario, y con el que se da carta de respetabilidad a la implementación de las EPSV de Euskadi o el modelo británico, referentes a los Planes de Pensiones de empresa, los cuales desearían implantar como sustitución paulatina del Sistema Público de Pensiones.

Ese sería el sueño paradisíaco del ex banquero y Sr. Ministro D. José Luis Escrivá, y al que denominaremos en adelante como “la mochilita”.

La mochila austriaca consiste en la creación de una cuenta individual (hucha o “mochila”), gestionada por entidades financieras (dependencia de bolsa), de tal forma que cuando un trabajador es despedido de un trabajo o se jubila, utilizaría esos ahorros para subsistir durante el desempleo o pagarse su propia jubilación.

Ni que decir tiene que con ese invento aquí se acabó la solidaridad intergeneracional e interterritorial del Sistema Público de Pensiones. Cada uno se busca la vida por su cuenta si el banco se lo permite, mientras los Chicago boys se frotan las manos con el manejo de los dineros de los pobres.

De momento el Sr. Ministro se ha comprometido a crear un Fondo Público de Planes de Empleo en el plazo de un año que afectará a más de la mitad de la población ocupada (en una Jornada sobre economía organizada por 5 Días).

«A partir de ese momento, los nuevos trabajadores, tanto de la empresa privada como de la pública se adherirán automáticamente a uno de esos Planes de Empleo: Cada trabajador, desde que comienza a trabajar, tendrá una adscripción “automática” a un plan de pensiones, al que se destinará un porcentaje de su salario, para que pueda ahorrar de forma sencilla y con ventajas», (para los bancos, claro).

Naturalmente que el Fondo será de gestión privada, como hemos dicho anteriormente, y para ello, ya se han dado pasos en ese sentido en los presupuestos para 2021.

Por supuesto que esto, todavía no es una mochila hecha y derecha, es solo una “mochilita”, pero naturalmente que el señor Ministro y los bancos, solo lo hacen por patriotismo y por amor (a nuestro dinero, claro está).

El Sr Ministro, tiene prisa por llegar a su paraíso, al que sueña pletórico de huríes bancarias que se encargarán de gestionar el becerro de oro de nuestros ahorros. Y por supuesto ya ha anunciado que lo negociará, concretará y diseñará con los agentes sociales; es decir, de una parte, la patronal, que es la que piensa y decide por la derecha interviniente en los Pactos de Toledo, y por otra los “Sindicatos del Sistema” que son la correa de transmisión de la izquierda interviniente en dichos Pactos, y que también piensa lo que le han dado pensado quienes les gobiernan (los mismos que gobiernan a la derecha).
O sea, que los ciudadanos, podemos dormir tranquilos que estamos en buenas manos, pues queda clarísimo que ellos solo quieren nuestro bien y el de la patria.

¡Así que estamos salvados!

Pero nos tendrán enfrente.

¿HACIA DÓNDE VA EL MOVIMIENTO PENSIONISTA?

El día 10 de septiembre de 2.016 nace en el Paseo del Prado de Madrid, al no disponer de una sala donde reunirse y con diez CC.AA. presentes, la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE).

Como consecuencia de los ataques sufridos por dicho SPP, tras la constitución del Pacto de Toledo en 1995, y tras las reformas de las pensiones de 2.011 y 2.013, los jubilados de algunos territorios del Estado habían empezado movilizarse por la defensa del mismo.

Durante 2.013, 2.014 y 2.015, se constituye y se consolida la Marea Pensionista en Catalunya.

La Coordinadora, nace con un programa reivindicativo valiente y audaz respecto a la defensa del SPP. Propone cosas como el blindaje del sistema en la Constitución, así como la revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC; conseguir una pensión mínima de 1.084 € según fija la Carta Social Europea; suprimir la brecha de género que es de un 37% y derogar las reformas de las pensiones de 2.011 y 2.013.

El mensaje de “Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden” cala rápido en la gente, y arrastra muchas simpatías en las calles y en las redes sociales.

La presencia en la calle de un movimiento asambleario y reivindicativo de estas características, provoca los recelos del establishment, y los sindicatos mayoritarios (léase los partidos que los dirigen) que tienen sus propias secciones de jubilados puestas a dormir, así como los círculos de Podemos, empiezan a ver en el movimiento un trampolín para sus aspiraciones dirigentistas.

Como consecuencia, se plantean una estrategia leninista de entrismo con el fin de desvirtuar, descabezar, o apoderarse del movimiento a similitud de la infiltración que tan buen resultado dio al PCE para embridar las primitivas Comisiones Obreras.

Los primeros intentos de cooptación se producen el 22 de febrero de 2.018 en la manifestación convocada en Barcelona en la Plaza de Cataluña, con una asistencia de unas 10.000 personas, donde un grupo de infiltrados del sindicalismo oficial, intenta arrastrar a los manifestantes hacia la Pza. de Sant Jaume, consiguiendo desgajar a unas 300 personas.

También a principios de ese 2.018, se incorpora Euskadi a las movilizaciones del resto del Estado, y se establece como protesta generalizada “los lunes al sol”en cientos de localidades del país. Euskadi moviliza cada lunes miles de pensionistas principalmente en las ciudades de Bilbao y Baracaldo.

A partir de ese momento las reivindicaciones de los pensionistas “entran” en los medios.

En este año 2.018, el Secretario General de CCOO, Unai Sordo se refiere en la Gaceta Sindical (órgano de dicho sindicato) a los movimientos sociales, que coordinan las movilizaciones de los pensionistas, con un “no podemos aceptarlos, y los vamos a combatir”.

A partir de entonces la aparición de personas en mítines de partidos políticos diciendo ser portavoces de la Marea Pensionista no es algo difícil de entender. Incluso desde la CE, comunican a la Comisión de Internacional, que la representación de COESPE en un acto de Bruselas sobre pensiones, la tenía una persona de Sevilla miembro de Izquierda Unida y de CCOO, persona que no tiene ninguna representación en COESPE. Así mismo se tiene acceso a documentos de Izquierda Unida, donde piden a sus miembros la infiltración en las Plataformas de COESPE.

La llegada del nuevo gobierno, que se autodenomina de izquierdas, comienza a erosionar de forma peligrosa el movimiento. Se empiezan a escuchar mensajes de que este es un Gobierno nuestro, y de que en consecuencia no podemos seguir movilizándonos. Las células entristas del sistema dentro del movimiento, situadas estratégicamente en diversos territorios del Estado empiezan a hacerse notar y tratan de bajar la intensidad de las movilizaciones.

En la movilización programada para el día 16 de octubre de 2019, la COESPE consiguió desplazar a Madrid unos 500 autocares; se realizaron dos marchas caminando desde Rota y desde Bilbao, y se consiguió una presencia en la manifestación de unas 100.000 personas.

Es a partir de este momento que el Sistema adquiere conciencia de la capacidad de protesta del movimiento y decide apretar el acelerador para bien controlarlo y teledirigirlo, o bien desarticularlo.

El ataque se produce en un principio en el grupo de Coordinación, donde a partir de determinado momento no se puede llegar a  acuerdos, y donde el dialogo y la argumentación se convierten en ataques personales, faltas de respeto e incluso hay muchos casos de vulgares insultos entre compañeros.

La situación en dicho grupo de Coordinación, y en la propia Comisión de Organización continúa degradándose, hasta que ésta se rompe en dos bloques diferenciados.

Desde comienzos de 2020, la fracción oficialista, se embarca en un sprint hacia una IV Asamblea,  a la que llegarán utilizando los típicos métodos leninistas de descalificación, insultos, calumnias, y manipulaciones en la recepción de propuestas y designación de representantes, de tal forma que solo sea admitido y llegue a discutirse lo que interesa al Sistema.

Anteriormente, en Madrid, habían creado un ente extraño denominado Gestora, que no entra en las normas de la COESPE, con la excusa de mantener la actividad provisionalmente durante el confinamiento por coronavirus, pero que al acabar dicho confinamiento se niega a dimitir…

Ante este cúmulo de maniobras, la Comisión de Garantías, el 10 de agosto, dicta una Resolución de suspensión cautelar, de la IV Asamblea de COESPE, así como la inhabilitación de 21 personas.

No obstante, el grupo pro Sistema, no reconoce a la Comisión de Garantías (que había emanado de la III Asamblea) y decide continuar con la celebración de dicha IV Asamblea, que celebran a principios de septiembre cometiendo en la celebración de la misma múltiples irregularidades.

Desde mayo, se venía notando en los comunicados, y en las movilizaciones de ese grupo un cambio sustancial en lo que se transmite y como lo transmiten a la sociedad.

Por ejemplo, pidiendo insistentemente la derogación de la reforma de las pensiones del 2.013, pero eludiendo de forma deliberada mencionar la derogación de la del 2.011 que firmaron CCOO y UGT, así como dejando entrever que el Pacto de Toledo quizá no sea tan perjudicial, o que los planes de pensiones privados de empresa podrían ser interesantes.

La situación, tras la celebración de la polémica IV asamblea por parte del sector oficialista, es la división en dos bloques: Galicia, Euskadi, Cantabria y Rioja estarían unificados en un grupo, y en el resto de España, existe la división en dos bloques totalmente enfrentados. En este segundo grupo, la parte asamblearia y reivindicativa ha comenzado a autodenominarse  COESPE-Unidad.

En Madrid en concreto, se ha llegado a la ruptura definitiva, quedando por un lado el bloque jerarquizante  pro Sistema y por otro dos bloques asamblearios, uno de ellos llamado Movimiento de Pensionistas de Madrid (MPM), desgajado en el pasado mes de febrero de 2020 y el otro, identificado como COESPE-Retiro desde el 2 de septiembre (por ser en ese parque madrileño donde este bloque se autoafirmó). Es en este grupo en el que están representadas la mayoría de Plataformas o grupos de pensionistas de la Comunidad y actualmente ha decidido pasar a denominarse Coordinadora General de Pensionistas-Madrid Unidad (CGP-Madrid Unidad).

Este grupo ha aprobado un Documento de Comportamiento Ético, tendente a regular la relación entre compañeros y donde se propone la expulsión de las personas que insulten, descalifiquen, agredan o maniobren con tal de imponer a los demás sus puntos de vista.

Este 17 de noviembre, COESPE Unidad, (donde también está CGP- Madrid Unidad) ha celebrado su II Asamblea de Plataformas, donde uno de los acuerdos tomados es refundar COESPE, seguir impulsando las movilizaciones, e intentar llegar a las bases de CCOO y UGT para hacerles ver el juego de sus dirigentes.

El futuro del movimiento de los pensionistas está en el aire, y parece que la infiltración, de una forma u otra, ha conseguido sus objetivos, al menos el de lograr la división y la polarización en dos grandes grupos consiguiendo paralizar las grandes movilizaciones; y mucho nos tememos que la mayor disponibilidad de recursos y de acceso a los medios por parte de los partidarios del establishment, pueda concluir en un embridamiento e integración en el Sistema de la marea pensionista como ocurrió en su día con el movimiento sindical de CCOO.

Esperemos que esta vez no suceda.

 Jubilad@s Solidari@s