Entrevista a la Organización Central de Trabajadores Suecos (SAC): “Ni el capitalismo ni el fascismo pueden prevalecer para siempre”

Por José Luis Carretero Miramar. S° Gral. y Antonio Lozano Grande S° Internacional de Solidaridad Obrera.

Entrevistamos a Amalthea, militante del comité de relaciones internacionales de la Organización Central de Trabajadores de Suecia (Sveriges Arbetares Centralorganisation, SAC), sindicato revolucionario sueco que forma parte de la Coordinadora Rojinegra Europea junto a las organizaciones españolas Solidaridad Obrera y CGT y a sindicatos combativos de Polonia (IP), Grecia (ESE), Francia (CNT-F) e Italia (USI).

¿Cómo es la situación del sindicalismo en Suecia?

Los sindicatos son más o menos débiles. Los jóvenes no se afilian demasiado.

Esto es parte de un cambio continuo en Suecia. No es un país construido sobre la socialdemocracia y el bienestar, si es que alguna vez lo fue. Creo que SAC lo puso perfectamente de manifiesto cuando intentamos protestar contra una nueva ley contra la huelga: «En la década de 1990, el Partido Socialdemócrata sueco adoptó las políticas neoliberales, privatizando grandes partes del sector público, incluidas clínicas, escuelas, servicios postales, el sistema de transporte y los pisos municipales. El gobierno de centroderecha que gobernó el país desde 2006 hasta 2014 aceleró estas medidas. En todo el país, los parámetros para percibir pensiones de desempleo e invalidez se han reducido sustancialmente. Y los sindicatos que alguna vez fueron poderosos han perdido mucha influencia, entre otras cosas debido a que gran parte4 de los actores y sectores económicos están siendo absorbidos por la gran economía.”

¿Existe también un avance de la ultraderecha populista en Suecia?

Sí, también es parte de la explicación. El partido llamado los Demócratas Suecos está recibiendo cada vez más apoyo de todas las clases sociales. Es triste que muchos piensen que son proderechos de los trabajadores, que son casi un poco como los «socialdemócratas» solían ser, pero no lo son. Sus medidas de política económica son de carácter conservador y liberal. Pero vivimos en una época en que tanto el racismo como la desigualdad aumentan rápidamente. Solo espero que más personas se den cuenta de que no son «los inmigrantes» los que «cogen nuestro dinero»: hay mucho dinero en las manos equivocadas…

¿De qué trata esta ley anti huelga?

Entró en vigor en agosto de 2019. Convierte en ilegales todas las formas de acción o movilización, aparte de los intentos de obligar a los empresarios a firmar un acuerdo de negociación colectiva, si no lo han hecho antes. E incluso en este caso, los trabajadores y sus organizaciones no pueden tomar medidas contra una empresa para asegurarse de que se cumpla el convenio colectivo

Para comprender la situación, es probable que se necesite comprender el llamado «Modelo sueco»: los representantes de los trabajadores y los empresarios llevan a cabo todos los acuerdos, siempre que no contradigan la ley sueca, y el estado o el gobierno se mantengan al margen de todos los acuerdos y convenios colectivos. Por ejemplo, no hay salario mínimo en Suecia. Algunos políticos dicen que esta nueva ley está destinada a evitar el abuso del Modelo sueco. Pero lo que hace es, por supuesto, dar más poder de un lado: el lado de los empresarios.

Lo realmente contradictorio, es que las organizaciones empresariales han reivindicado esto durante décadas, pero ahora son los grandes sindicatos centralizados los que realmente lo hicieron posible. Formaron una alianza con el gobierno y la principal organización patronal. Escuché a algunos políticos decir que lo hicieron para evitar que la derecha aprobara una ley aún peor. Hablan con una mentalidad de perdedor. Piensan que están «garantizando la paz en el mercado laboral» y deshaciéndose de los sindicatos libres, pero todo lo que puedo pensar es: están cavando sus propias tumbas. Los jóvenes no se unen a ellos, son débiles, sus propios miembros ni siquiera quieren esta ley y, al mismo tiempo, el mercado laboral no está en paz: es un mercado lleno de trabajadores precarios. Creo que veremos muchas de las llamadas acciones ilegales de los trabajadores, incluso si la mayoría de ellas tal vez no estén organizadas dentro de los sindicatos libres.

Continua llegint