INFORMACIÓ COVID-19: DADES I PRECAUCIONS A LA FEINA

Us adjuntem taula de supervivència del virus Covid-19 en diferents medis i superfícies perquè sigueu conscients de la importància de tenir cura i extremar les mesures d’higiene i de la urgent necessitat de que l’empresa ens doni el material necessari per poder aplicar aquestes mesures.

Medi                                     Hores de supervivència Covid-19

Aerosols** ————————- Fins a 3 hores*

Plàstic —————————— Fins a 2 o 3 dies*

Acer Inoxidable——————-  Fins a 2 o 3 dies*

Cartró —————————— Fins a 24 hores*

Recomanacions a la feina

– Netejar superfícies de contacte amb desinfectant abans d’utilitzar-les.

– Tenir molta cura amb les zones brutes comuns: manetes portes, baranes, estris de menjar i beure i lavabos, menjadors, cuines i espais comuns en general. No comparteixis coberts, gots, ampolles o begudes amb els companys.

– No tocar-se ulls, nas o boca, encara que tinguis els guants posats.

– Extremar les precaucions amb el contacte social. Encara no es sap si el transmeten persones infectades que encara no tenen símptomes i, per tant, no prenen precaucions.

– Evita parlar directament d’enfront dels teus companys o usuaris, especialment si la distància és inferior a 1,5 metres. No saludis donant la mà, abraçades o similar.

– Renta’t les mans amb aigua i sabó, entre 40 i 60 segons, sobretot després del contacte amb secrecions respiratòries o zones d’us comú.

– Tapa’t la boca i el nas en tossir o esternudar amb mocadors d’un sol ús o amb la part interior del colze.

*Mesures fetes en condiciones de laboratori, amb factors ambientals els temps poden ser diferents. / **Medi similar a l’aire.

Estudi fet per Institut Nacional d’Al·lèrgia i Malalties Infeccioses de Hamilton (Massachusetts)

Font: https://www.ccma.cat/324/el-virus-de-la-covid-19-es-pot-mantenir-actiu-fins-a-3-dies-en-algunes-superficies/noticia/2998186/

MEDIDAS PALIATIVAS CRISIS COVID-19

Solidaritat Obrera con el objetivo de mantener informada a la plantilla de Metro sobre sus derechos laborales en estas jornadas de incertidumbre debido a la crisis del COVID-19, os hace llegar un resumen de lo redactado en el Real Decreto 8/2020 del 17 de Marzo de 2020 en su apartado de medidas laborales.

Artículo 5. Carácter preferente del trabajo a distancia.

En particular, se establecerán sistemas de organización que permitan mantener la actividad por mecanismos alternativos, particularmente por medio del trabajo a distancia, debiendo la empresa adoptar las medidas oportunas si ello es técnica y razonablemente posible y si el esfuerzo de adaptación necesario resulta proporcionado. Estas medidas alternativas, particularmente el trabajo a distancia, deberán ser prioritarias frente a la cesación temporal o reducción de la actividad.

Con el objetivo de facilitar el ejercicio de la modalidad de trabajo a distancia en aquellos sectores, empresas o puestos de trabajo en las que no estuviera prevista hasta el momento, se entenderá cumplida la obligación de efectuar la evaluación de riesgos, en los términos previstos en el artículo 16 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, con carácter excepcional, a través de una autoevaluación realizada voluntariamente por la propia persona trabajadora.

Artículo 6. Derecho de adaptación del horario y reducción de jornada.

¿Qué trabajadores pueden acogerse a la reducción/adaptación de jornada y en qué circunstancias?

Aquellos que acrediten deberes de cuidado de cónyuge, pareja de hecho, padre, madre, hijos, hermanos y abuelos cuando concurran circunstancias excepcionales relacionadas con las actuaciones necesarias para evitar la transmisión comunitaria del COVID-19. Es decir, cuando el familiar requiera cuidado personal y directo como consecuencia directa del COVID-19.

También podrán acogerse aquellos trabajadores afectados por cierre de centros educativos o de cualquier otra naturaleza cuando ello les obliga a dispensar cuidado o atención a la persona necesitada de los mismos. Asimismo, también podrán acogerse en el caso que la persona que hasta el momento dispensaba el cuidado del familiar del trabajador no pueda seguir haciéndolo por causas del COVID-19. Las razones de la petición deben ser razonadas, justificadas y proporcionadas, particularmente en el caso de que ambos progenitores trabajen en la misma empresa, y deben de acreditarse debidamente.

¿En qué puede consistir la reducción/adaptación de jornada?

Puede consistir en cambio de turno, alteración de horario, horario flexible, jornada partida o continuada, cambio de centro de trabajo, cambio de funciones, cambio en la forma de prestación del trabajo, incluyendo la prestación de trabajo a distancia, o en cualquier otro cambio de condiciones que estuviera disponible en la empresa o que pudiera implantarse de modo razonable y proporcionado.

La reducción de jornada especial conlleva la reducción proporcional del salario y puede llegar a ser del 100% de la jornada si fuera necesario y estuviera debidamente razonado y acreditado.

 ¿Y si ya tengo la jornada laboral adaptada/reducida?

Se podrá renunciar temporalmente a ello o se tendrá derecho a que se modifiquen los términos de su disfrute siempre que concurran las circunstancias excepcionales previstas.

¿Cómo debo acogerme?

La reducción de jornada especial deberá ser comunicada a la empresa con 24 horas de antelación enviando un correo electrónico a personal y al responsable directo.

¿Debo negociarlo con la empresa?

Empresa y persona trabajadora deberán hacer lo posible por llegar a un acuerdo. En caso de conflicto éste debe resolverse vía jurisdicción social.

Como podréis observar son medidas totalmente escasas para la gravedad de la situación, leyendo el Real Decreto nos queda claro que la prioridad de este Gobierno sigue siendo el Capital y que seamos los ciudadanos de a pie los que paguemos, otra vez, una crisis del sistema salvaguardando a Bancos, empresas y grandes fortunas.

Coronavirus y lucha de clases

Artículo de José Luis Carretero, Secretario General de Solidaridad Obrera, publicado en “EL SALTO” – Link al final del artículo.


Las grandes contradicciones sociales del capitalismo terminal están saliendo a flote con la crisis del coronavirus. Por ejemplo: podemos subrayar la actualidad absoluta del concepto de lucha de clases. Una lucha, entendida como conflicto, enfrentamiento y presiones y tensiones recurrentes, que se expresa directa y crudamente en los centros de trabajo a la hora de hacer cumplir las medidas de prevención básicas en los estratos más precarios, más desorganizados o, incluso, más estratégicos en estas circunstancias, de la fuerza de trabajo.

Hemos visto cómo en nuestras “democráticas y responsables” empresas, los jefes se resguardan del virus y la salud de los trabajadores no es más que un dato macroeconómico a valorar junto al coste de geles, permisos o reducciones horarias

Durante esta pasada semana hemos visto cómo, en nuestras “democráticas” y “responsables empresas”, que se ufanan de estar siempre “preocupadas por la gobernanza y los criterios sociales de la Agenda 2030”, los jefes ordenan y se resguardan del virus, y los trabajadores ven cómo su salud no es más que un simple dato macroeconómico a valorar junto al coste monetario de geles, permisos o reducciones horarias. Hay varios ejemplos que lo ilustran.

En las grandes empresas del sector del telemárketing como Konecta, GSS Covisian y otras, en las que trabajan centenares de personas en gigantescas naves, hacinados y compartiendo en función de su turno todo tipo de materiales (auriculares, teclados de ordenador, micrófonos…), la lucha para conseguir que haya geles desinfectantes, que los equipos de trabajo sean de uso individual o que, simplemente, se limpien habitualmente los baños de los trabajadores, ha sido constante, y ha venido marcada por repetidos altibajos derivados de las contradictorias señales enviadas al entramado productivo por los poderes públicos, pese a haberse dado repetidos casos de positivos en coronavirus en las instalaciones, que han sido enfrentados por las empresas con el aislamiento de los trabajadores y la limpieza de los puestos adyacentes a los de los enfermos, y solo muy tardíamente con la implantación del teletrabajo.

En el transporte público, la puesta en marcha de medidas de prevención de la enfermedad para proteger la salud de trabajadores y usuarios ha venido marcada por la presión de las fuerzas sindicales más combativas. En el Metro de Madrid, solo tras la amenaza de la sección sindical de Solidaridad Obrera de convocar una huelga indefinida de 24 horas, la empresa se vio obligada —el viernes pasado—, a cumplir las recomendaciones sanitarias de la misma Comunidad de Madrid. En el Metro de Barcelona, solo tras la aprobación de un decreto de la Conselleria de la Generalitat correspondiente, la dirección acepta negociar con el Comité de Empresa la puesta en marcha de las medidas que está exigiendo la comunidad médica.

En los ferrocarriles, durante toda esta semana, numerosos trenes circulan sin agua corriente ni gel desinfectante, mientras las secciones sindicales presentes denuncian la falta de limpieza de los filtros de aire acondicionado de los vagones y la puesta en marcha de un protocolo de prevención que no toma medidas claras en defensa de la salud de los trabajadores y usuarios, dedicándose casi exclusivamente a determinar qué hacer en caso de que se identifique un enfermo de coronavirus viajando en un tren.

En la Administración Pública la situación es de caos absoluto los primeros días de la semana, lo que lleva al cierre de la mayor parte de los centros de trabajo según avanza esta. En el sector de la Enseñanza, la Comunidad de Madrid, mediante una Orden contradictoria y plena de ambigüedades, descarga la “patata caliente” de qué hacer en estas circunstancias, en las direcciones de los centros educativos, ordenando que los profesores, personal de administración y limpiadores, acudan a los centros de trabajo “de la manera habitual”, al tiempo que se debe “fomentar el teletrabajo” y se “recomienda” —pero no ordena— a los trabajadores de los grupos de riesgo que “no salgan de sus casas”, sin indicar ningún permiso laboral para los mismos.

Una amalgama incomprensible que sólo termina de estallar cuando la declaración del estado de alarma deja claro que es absolutamente innecesario que nadie acuda a los centros educativos. En el sector de ayuda a personas con discapacidad se suceden situaciones semejantes, en las que se ordena a los trabajadores seguir las normas de prevención frente al coronavirus, pero no hay ninguna iniciativa para promover que las sigan los usuarios, que se presentan en los centros de día absolutamente desprotegidos.

En la limpieza, en el comercio, en todas partes, se agolpan los despidos, las restricciones para utilizar los permisos retribuidos o el bloqueo de las posibilidades de hacer efectiva la conciliación laboral y familiar

En la limpieza, en el comercio, en todas partes, se agolpan los despidos, las restricciones para utilizar los distintos permisos retribuidos existentes en los convenios o el bloqueo de las posibilidades de hacer efectiva la conciliación laboral y familiar en un contexto de suspensión de las actividades presenciales en los centros educativos. Las gerencias empresariales —y, ¡lo que debemos anotar aún más, las de las grandes empresas y entidades públicas!— se lanzan a una vorágine de pequeñas presiones, amenazas veladas y restricciones en el cumplimiento del Derecho Laboral existente.

Todo ello en un escenario en el que el simple hecho de retrasar las medidas laborales previstas hasta el Consejo de Ministros del martes 15, y no aprobarlas junto a la declaración del estado de alarma, aboca a la realización de numerosos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y Expedientes de Suspensión (ERTE) el mismo lunes 14, sin que se prevea claramente por el gobierno que la nueva legislación sobre la posibilidad de cobro y no consumo de la prestación de desempleo en EREs y ERTEs , sea aplicable a estos trabajadores.

¿EXISTE LA LUCHA DE CLASES?

Los que han afirmado en las últimas décadas que el concepto “lucha de clases” estaba “pasado de moda”, que “no explica ya la realidad” o que “es un invento no probado científicamente de la teología marxista” deberían empezar a buscar otras cosas de las que hablar, ya que tienen las poltronas académicas y mediáticas siempre abiertas a su servicio.

La lucha de clases se ha mostrado en toda su crudeza en esta crisis sanitaria, de una manera directa, en los puestos de trabajo, como hemos narrado, pero también indirecta: en los brutales efectos que el saqueo de los pilares básicos del Estado de Bienestar (del salario indirecto de la clase trabajadora) ha producido en la última década.

La lucha de clases se ha mostrado en toda su crudeza en esta crisis sanitaria, también en los brutales efectos que el saqueo de los pilares básicos del Estado de Bienestar ha producido en la última década

Un sistema sanitario degradado, con falta de recursos, personal escaso y sometido a la tensión permanente de la temporalidad en el empleo, acosado por procesos de privatización abierta o encubierta (por medio de los sistemas de “colaboración público-privada”). Un sistema de servicios sociales incapaz de reaccionar y hacerse cargo de las personas mayores que van a quedar abandonadas en esta crisis, de las personas en situación de marginalidad y vulnerabilidad (empezando por los llamados working poors que, en muchos casos han perdido su empleo, y llegando a las personas sin hogar). Un sistema de seguridad social y desempleo que no parece dispuesto a extender su manto protector a todos los trabajadores y trabajadoras que ahora van a recibir su carta de despido, mediante una Renta Básica de Solidaridad que cubra suficientemente a toda la población en esta situación de urgencia.

¿Lucha de Clases? Juan Roig afirma que Mercadona no va a cerrar en toda esta crisis. Se lo agradecemos, pero más se agradecemos a las miles de cajeras, reponedores, limpiadoras, que van a hacer eso posible. Mercadona, siempre magnánima, se ofrece a subirles un 20% el sueldo durante estos días de aislamiento social. No es que esté mal, es que si no hubiera lucha de clases esas trabajadoras y trabajadores deberían repartirse en pago de su arriesgada labor la totalidad de los beneficios que va a obtener la empresa durante estas semanas (o quizás, solo el 80 %, dejando el 20% para los accionistas, como muestra de humor retributivo).

Juan Roig afirma que Mercadona no va a cerrar en toda esta crisis. Se lo agradecemos, pero más se agradecemos a las miles de cajeras, reponedores, limpiadoras, que van a hacer eso posible

¿Lucha de clases? ¿Existe otra explicación para el hecho de que todos los responsables políticos hayan repetido por activa y por pasiva que todo esto se está haciendo “por las personas más vulnerables”, ya que los jóvenes, parece ser, no corren tanto peligro, y, sin embargo, no se haya establecido ningún permiso laboral específico para diabéticos, personas inmunodeprimidas, enfermos crónicos, hipertensos o pacientes oncológicos? ¿Son demasiado numerosos para que alguien se comprometa a pagarles el salario mientras la situación persiste, pero si los podemos usar como justificación para limitar los derechos individuales? Si no es esto, ¿qué es, exactamente, la lucha de clases?

Se habla de la capacidad china de enfrentar la enfermedad. Se hace hincapié en la centralización y autoritarismo del modelo chino, muchas veces desde la indisimulada nostalgia del socialismo “real” del Este Europeo. Pero se esconde que lo que de verdad ha constituido el elemento diferencial del “modelo chino” frente al virus no es el autoritarismo ni la centralización, fácilmente imitables por nuestros Amados Timoneles del Régimen del 78, como estamos viendo, sino la posibilidad efectiva, sostenida por las supervivencias ideológicas del maoísmo en el PCCh, de disciplinar los capitales, de hacer que el dinero haga lo que es necesario, que las empresas trabajen para el bien común. El rastro de comunismo que queda en China, aún limitado, es preferible a la total ausencia de comunismo. Y no tiene sentido volver a confundir comunismo con autoritarismo y con Estado Absoluto. No se trata de la vuelta del Padrecito, sino de que lo común discipline comunitariamente a la pulsión de muerte del Capital.

También se habla de que esto, en la utopía pastoril de la Deep ecology no habría sucedido. Miles de años de reiteradas plagas como la peste negra o la gripe española nos indican que todo eso es una ensoñación bucólica. Mas lento, pero más mortífero, por la falta de medios y de vías para compartir el conocimiento, todo habría sucedido. La naturaleza, queridos ecologistas reaccionarios —supuestos ecologistas, por otra parte— es más fuerte, prolifera, muta, mata y sobrevive sin tenernos demasiado en cuenta. Necesitamos la racionalidad y la tecnología para construir una sociedad vivible, pero también para hacer frente a estos embates de la vida que, precisamente, consiste en embates recurrentes de un mundo natural que no es circular, sino proliferante, evolucionante, imprevisible.

El problema fundamental sigue siendo la brutal tensión constante cada vez que la clase obrera quiere hacer cumplir las leyes que nos protegen a todos, pero disciplinan al capital

La tecnología… ¿Pero qué tecnología? ¿En manos de quién está la tecnología? ¿Tecnología para el control en manos de unos pocos o tecnología para la salud en manos de lo común? Quizás eso de la lucha de clases tenga algo que ver con todo esto, ¿no? Porque el problema fundamental sigue siendo ese: hospitales públicos colapsados, trabajadores sin medidas de prevención, población vulnerable abandonada a su suerte. Y una brutal, cruenta, tensión constante cada vez que la clase obrera quiere hacer cumplir las leyes que nos protegen a todos, pero disciplinan al capital.

Mañana todo volverá a esa “normalidad” cada vez más degradada, caótica y en crisis, que ahora añoramos, aunque mucha gente sufrirá por el camino. Pero entonces deberemos recordar lo que está pasando ahora, no olvidar el dolor y las luchas que hemos tenido que emprender para defender nuestra salud y actuar en consecuencia.

https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/covid19-lucha-clases

Solidaritat Obrera davant les mesures preses per la crisi del coronavirus

El Sindicat Solidaritat Obrera Barcelona, davant les mesures preses pels governs i davant l’actitud mostrada per nombroses empreses en les quals tenim seccions sindicals actives, per l’expansió del coronavirus, manifesta el següent:

– Cridem a tota la població treballadora a la calma, però també a estar vigilants i actius en la defensa dels seus drets sanitaris i laborals.

– Exigim que es prenguin les mesures preventives adequades en tots els centres de treball, paralitzant el treball on hagi de fer-se segons criteris mèdics i posant a la disposició dels treballadors i treballadores tots els mitjans i equips de protecció que siguin necessaris, com a gels, màscares, tests de la malaltia, etc. Exigim la immediata obertura de procediments penals contra les direccions de les empreses que no facin cas a les recomanacions mèdiques i a la normativa de prevenció de riscos laborals.

– Exigim que, immediatament, s’aprovi la legislació necessària per a considerar tota baixa derivada del coronavirus, o de períodes de quarantena o aïllament derivats del coronavirus, com a accident de treball i que, per tant, els treballadors i treballadores percebin durant les mateixes el 100% del seu salari.

– Exigim l’aprovació immediata de la legislació necessària perquè les treballadores i treballadors que hagin de deixar de treballar o adaptar la seva jornada per a cuidar de menors, persones majors o persones especialment vulnerables facin ús d’un permís retribuït amb el 100% del seu salari i no recuperable.

– Exigim, també, que s’aprovin immediatament ajudes econòmiques suficients per a totes les persones en situació de vulnerabilitat social, econòmica o sanitària, així com per a les famílies treballadores en atur o en situació d’exclusió. La precarietat i la pobresa són un dels principals factors de risc sanitari en la nostra societat. No permetrem que polítics i organitzacions empresarials surtin demanat baixades de impostos per les empreses per esmorteir el possible impacte econòmic.

– Exigim la contractació per part de la sanitat pública d’un contingent de professionals sanitaris suficient per a fer front a aquesta situació, així com l’augment immediat i substancial dels recursos financers disponibles per a la sanitat pública i la garantia que els treballadors sanitaris treballaran en condicions de seguretat. El pressupost de la Corona, les despeses militars, o les bonificacions sense justificació a empreses, organismes patronals o entitats religioses, han de destinar-se substancialment a fer front a la malaltia. El nostre sindicat no rep subvencions públiques i continuem funcionant pel suport i col·laboració que ens presten els treballadors. Estem segurs que altres institucions, que fan gala de popularitat en els mitjans de comunicació, podrien fer el mateix en aquesta situació d’urgència.

– Cridem a totes les organitzacions sindicals i de la classe obrera a romandre vigilants i actives en la defensa dels drets laborals i sanitaris de la classe treballadora. El recurs a la inspecció de treball, les denúncies penals, la protesta pública i la paralització de les activitats segons l’article 21 de la Llei de Prevenció de Riscos Laborals, són instruments que hem d’usar si és necessari.

En Solidaritat Obrera som conscients que la gravetat de la situació actual prové fonamentalment del procés de retallades i privatitzacions dut a terme en la sanitat pública. No es tracta de la gravetat de la malaltia (sense menysprear-la, tampoc) sinó de la incapacitat d’un sistema públic de salut gairebé desmantellat (per la temporalitat dels treballadors, les retallades en recursos i en nombre de llits, la gestió privada per fons d’inversió d’hospitals, etc.) d’evitar ser desbordat per la malaltia. A aquesta situació ens han portat els capdavanters del Capital i del mercat desregulat amb les seves polítiques d’austeritat. Hem de recordar-ho quan tot passi i actuar en conseqüència.

TREBALLADORS: PROTEGIU-VOS I CUIDEU-VOS!

ELS TREBALLADORS I TREBALLADORES ENS PROTEGIM JUNTS

DEFENSEM ELS NOSTRES DRETS.

ALS CAPITALISTES NO ELS IMPORTA LA NOSTRA SALUT SI NO SOM CAPACES D’OBLIGAR-LOS A FER ALGUNA COSA

 ORGANITZAR-NOS ÉS DEFENSAR LES NOSTRES VIDES

Solidaritat Obrera davant les mesures preses per la crisi del coronavirus

El Sindicat Solidaritat Obrera Barcelona, davant les mesures preses pels governs i davant l’actitud mostrada per nombroses empreses en les quals tenim seccions sindicals actives, per l’expansió del coronavirus, manifesta el següent:

– Cridem a tota la població treballadora a la calma, però també a estar vigilants i actius en la defensa dels seus drets sanitaris i laborals.

– Exigim que es prenguin les mesures preventives adequades en tots els centres de treball, paralitzant el treball on hagi de fer-se segons criteris mèdics i posant a la disposició dels treballadors i treballadores tots els mitjans i equips de protecció que siguin necessaris, com a gels, màscares, tests de la malaltia, etc. Exigim la immediata obertura de procediments penals contra les direccions de les empreses que no facin cas a les recomanacions mèdiques i a la normativa de prevenció de riscos laborals.

– Exigim que, immediatament, s’aprovi la legislació necessària per a considerar tota baixa derivada del coronavirus, o de períodes de quarantena o aïllament derivats del coronavirus, com a accident de treball i que, per tant, els treballadors i treballadores percebin durant les mateixes el 100% del seu salari.

– Exigim l’aprovació immediata de la legislació necessària perquè les treballadores i treballadors que hagin de deixar de treballar o adaptar la seva jornada per a cuidar de menors, persones majors o persones especialment vulnerables facin ús d’un permís retribuït amb el 100% del seu salari i no recuperable.

– Exigim, també, que s’aprovin immediatament ajudes econòmiques suficients per a totes les persones en situació de vulnerabilitat social, econòmica o sanitària, així com per a les famílies treballadores en atur o en situació d’exclusió. La precarietat i la pobresa són un dels principals factors de risc sanitari en la nostra societat. No permetrem que polítics i organitzacions empresarials surtin demanat baixades de impostos per les empreses per esmorteir el possible impacte econòmic.

– Exigim la contractació per part de la sanitat pública d’un contingent de professionals sanitaris suficient per a fer front a aquesta situació, així com l’augment immediat i substancial dels recursos financers disponibles per a la sanitat pública i la garantia que els treballadors sanitaris treballaran en condicions de seguretat. El pressupost de la Corona, les despeses militars, o les bonificacions sense justificació a empreses, organismes patronals o entitats religioses, han de destinar-se substancialment a fer front a la malaltia. El nostre sindicat no rep subvencions públiques i continuem funcionant pel suport i col·laboració que ens presten els treballadors. Estem segurs que altres institucions, que fan gala de popularitat en els mitjans de comunicació, podrien fer el mateix en aquesta situació d’urgència.

– Cridem a totes les organitzacions sindicals i de la classe obrera a romandre vigilants i actives en la defensa dels drets laborals i sanitaris de la classe treballadora. El recurs a la inspecció de treball, les denúncies penals, la protesta pública i la paralització de les activitats segons l’article 21 de la Llei de Prevenció de Riscos Laborals, són instruments que hem d’usar si és necessari.

En Solidaritat Obrera som conscients que la gravetat de la situació actual prové fonamentalment del procés de retallades i privatitzacions dut a terme en la sanitat pública. No es tracta de la gravetat de la malaltia (sense menysprear-la, tampoc) sinó de la incapacitat d’un sistema públic de salut gairebé desmantellat (per la temporalitat dels treballadors, les retallades en recursos i en nombre de llits, la gestió privada per fons d’inversió d’hospitals, etc.) d’evitar ser desbordat per la malaltia. A aquesta situació ens han portat els capdavanters del Capital i del mercat desregulat amb les seves polítiques d’austeritat. Hem de recordar-ho quan tot passi i actuar en conseqüència.

TREBALLADORS: PROTEGIU-VOS I CUIDEU-VOS!

ELS TREBALLADORS I TREBALLADORES ENS PROTEGIM JUNTS

DEFENSEM ELS NOSTRES DRETS.

ALS CAPITALISTES NO ELS IMPORTA LA NOSTRA SALUT SI NO SOM CAPACES D’OBLIGAR-LOS A FER ALGUNA COSA

 ORGANITZAR-NOS ÉS DEFENSAR LES NOSTRES VIDES

PRESENTACIÓN COMITÉ COORDINACIÓN COVID-19 – 10/03/20

METRO DE BARCELONA

Esta mañana la RD ha suspendido la reunión prevista de convenio para convocar a la presidenta del C.E. en Zona Franca para presentar las conclusiones del Comité de Coordinación Covid-19. La RT hemos transmitido a la Empresa que al menos debería convocar a una persona de cada sindicato. Finalmente aceptan la petición de la parte social.

Una vez allí, nos informan de que se ha creado el Comité de Coordinación Covid-19, la finalidad del cual es estar informado de la evolución del Covid-19 y decidir las medidas necesarias a tomar según vayan transcurriendo los acontecimientos.

Nos informan de que nos mantenemos en estado de contención, pero que hay que estar preparados para cualquier cambio que pueda producirse.

De entrada, nos informan que se han anulado las visitas externas y se han limitado las reuniones que no sean necesarias.

También se baraja la posibilidad aumentar la limpieza en trenes y estaciones como medida preventiva.

Comentan también que están valorando los “mínimos” con los que el servicio de Metro podría ser operativo.

Desde la parte social se le transmite diversas inquietudes sobre la seguridad de los trabajadores en el desempeño habitual de sus funciones. La RD responde que de momento el estado sigue siendo de contención, que no se ha de generar un estado de alarma innecesario, que mañana se hablará del Covid-19 en el pleno del CSS y que hay decisiones que no dependen únicamente de TMB, sino que, al ser un problema de carácter general, habrá que aceptar las recomendaciones que hagan las instituciones correspondientes.

La RT manifiesta que, en estas valoraciones que está realizando la empresa, se priorice por encima de todo la salud de las trabajadoras y trabajadores de Metro.