Solidaritat Obrera denuncia irregularidades en ascensos y asignación salarial en Metro de Barcelona

La dirección de Metro de Barcelona sigue empeñada en una espiral de despilfarro salarial. No importa el color político del que ostente la responsabilidad de gestionar una empresa que se nutre de fondos públicos. No importa la grave crisis económica, causada por los efectos de la pandemia del COVID-19, que ha hecho bajar las validaciones a niveles mínimos. Nada de eso hace que se planteen eliminar el reparto de fondos públicos entre ciertos sectores elegidos de la empresa.

Esta vez nos sorprenden creando nuevos puestos de trabajo, de forma unilateral y sin pactar con el Comité de Empresa, tal y como marca el convenio y la legislación laboral, en sectores intermedios de dirección, a los cuales se les asigna una categoría salarial que puede conllevar un salario anual de entre 45.000 y 50.000 euros. Estamos hablando de 8 nuevos puestos de trabajo más una serie de recalificaciones realizadas desobedeciendo un auto judicial sobre un conflicto colectivo (879/2018) donde se dictaban medidas cautelares de paralización de las categorías a recalificar, interpuesto por el Comité de Empresa amparándose, precisamente, en la falta de dialogo y negociación de las mismas. Diálogo que han obviado y menospreciado.

A estos nuevos puestos de trabajo se les asigna una categoría salarial de “Técnico Agregado G” que ha venido siendo ocupada por personal con estudios universitarios técnicos o superiores pero que en esta ocasión sólo se les exige una titulación de FP2 o CFGS (curso formativo de grado superior) sin absolutamente ningún conocimiento especifico mas allá de los que pueda tener cualquier empleado de Metro (Reglamento de circulación y normativas internas). Esta situación provocará que quienes consigan las plazas ofertadas tendrán menos titulación, menos conocimientos de empresa y menos cualidades personales de gestión que a los que deban mandar y gestionar, pues en este caso a estos trabajadores y trabajadoras se les exige la misma titulación y opcional  titulación universitaria, temarios técnicos propios del puesto de trabajo así como capacidad de liderazgo.

Todo lo anterior se vuelve más opaco cuando se contempla que estas plazas, y estos ascensos, no son necesarios puesto que actualmente estos trabajos son realizados por personal de categorías inferiores en una racionalización del trabajo pactada en el convenio colectivo del 2004.

Para Solidaritat Obrera está claro que la nueva Dirección de TMB, con su presidenta Rosa Alarcón a la cabeza, no tiene ningún interés en poner límite a los desmanes del Conseller Delegat de TMB, el señor Gerardo Lertxundi, que lejos de cambiar una gestión lastrada durante muchos años de “enchufismo”, ha decidido potenciar. Esta Dirección de TMB sigue apostando por el amiguismo y el despilfarro en momentos económicamente difíciles y lo que para nosotros es más grave aun sin un dialogo social, abierto y franco, entre empresa y sindicatos. Obviando autos judiciales que le prohíben la realización de estas practicas.

Sección Sindical Solidaritat Obrera Metro de Barcelona
15/09/2020