Teletrabajo y Trabajo a Distancia: Empleo para Hoy… Hambre para Mañana.

METRO DE BARCELONA

Este sindicato ha manifestado en repetidas ocasiones, en el seno del comité de empresa de Metro de Barcelona, así como por correo a cualquier trabajador o trabajadora que nos ha preguntado por el tema, su posición contraria al teletrabajo o trabajo a distancia. Lo hemos hecho con argumentos claros y contundentes, en defensa de los puestos de trabajo de presente y de futuro. Ahora los llamados “sindicatos mayoritarios” o “agentes sociales” junto con las organizaciones empresariales y el gobierno se descuelgan con un Real Decreto (RD 28/2020) que pretende regular, e implantar, este modo de trabajo.

Con la publicación del Real Decreto 28/2020, que regula las modalidades de teletrabajo y trabajo a distancia, se abren una serie de preguntas sobre que significa este Real Decreto, como se desarrolla y que puede conllevar en la aplicación diaria en nuestra empresa.

Desde Solidaritat Obrera hemos escogido los puntos de mayor interés y que provocan más dudas para poder solventarlas de una forma razonada, y valorada sindicalmente, que esperamos las aclare a quien se pueda verse afectado por el mismo:

1. ¿A quién se puede aplicar?:

Aplicable únicamente a las relaciones laborales que se desarrollen a distancia con carácter regular, es decir, en un periodo de referencia de tres meses, un mínimo del 30% de la jornada, o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato de trabajo. No obstante, se establece que mediante la negociación colectiva se podrá fijar un porcentaje de jornada inferior al 30%.

2. El Trabajo a distancia durante el Covid-19:

La Disposición transitoria tercera deja claro que el trabajo a distancia durante el Covid-19 ha quedado excluido del Real Decreto. Esto significa que el teletrabajo implantado durante el periodo de alarma le seguirá resultando de aplicación la normativa laboral ordinaria. Se establece expresamente que las empresas estarán obligadas a dotar de los medios, equipos, herramientas y consumibles que exige el desarrollo del trabajo a distancia, así como al mantenimiento que resulte necesario. La negociación colectiva establecerá la forma de compensación de los gastos derivados de esta forma de trabajo a distancia excepcional. En este punto una mayoría del comité de empresa realizó el pasado jueves 8 de octubre un escrito a la Dirección de Metro para que estas compensaciones se lleven a cabo lo antes posible.

3. La Negociación Colectiva:

Se emplaza a la negociación colectiva a que identifique «los puestos de trabajo y funciones susceptibles de ser realizados a través del trabajo a distancia, las condiciones de acceso y desarrollo de la actividad laboral mediante esta modalidad, la duración máxima del trabajo a distancia, así como contenidos adicionales en el acuerdo de trabajo a distancia y cuantas otras cuestiones se consideren necesario regular».

He aquí para nosotros la frase que puede suponer abrir la caja de Pandora de las desigualdades, como por ejemplo entre personal que esté prestando o pueda prestar su trabajo en esta modalidad y las nuevas contrataciones que se realicen de personal de nuevo ingreso con teletrabajo, o entre personal de trabajo presencial y personal en teletrabajo. La negociación colectiva para Solidaritat Obrera debe ser solidaria, nunca en provecho económico o social para una sola parte de la plantilla aprovechando un Real Decreto.

4. Trabajo a distancia que ya existiera con anterioridad

La aplicación del Real Decreto    no podrá tener suponer ni la compensación, absorción o desaparición de cualesquiera derechos o condiciones más beneficiosas que vinieran disfrutando los trabajadores que ya ejercieran el teletrabajo.

5. Voluntario y reversible:

El derecho a desarrollar el teletrabajo y el trabajo a distancia debe ser por acuerdo entre trabajador y empresa, de forma totalmente voluntaria, y no podrá serle impuesta a la persona trabajadora por ninguna vía, ni siquiera por las que en nuestra normativa laboral admiten la modificación de condiciones de trabajo con causa justificada y procedimiento específico.

6. Control del trabajo a distancia por parte de la empresa:

La empresa podrá adoptar medidas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento, por la persona trabajadora, de sus obligaciones. Este control deberá respetar el derecho a la dignidad e intimidad.

7. Derechos sociales y salariales:

Las personas que desarrollan total o parcialmente el trabajo a distancia tendrán derecho a percibir, como mínimo, la retribución total establecida conforme a su grupo profesional, nivel, puesto y funciones, así como los complementos establecidos para las personas trabajadoras que solo prestan servicios de forma presencial, particularmente aquellos vinculados a las condiciones personales, los resultados de la empresa o las características del puesto de trabajo.

8. Registro de jornada:

Realmente no era necesario establecer que en caso de trabajo a distancia hay que registrar diariamente la jornada de trabajo, ya que la obligación de registro diario de la jornada ya era obligatoria (con o sin teletrabajo). El registro horario deberá incluir, entre otros, el momento de inicio y finalización de la jornada.

9. Prevención de riesgos laborales:

La evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva del trabajo a distancia deberán tener en cuenta los riesgos característicos de esta modalidad de trabajo. En particular, se deberá poner el énfasis en los factores psicosociales, ergonómicos y organizativos.

10. Compensación de los gastos:

El desarrollo del trabajo a distancia deberá ser sufragado o compensado por la empresa. No podrá suponer la asunción por parte de la persona trabajadora de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral.

Una vez analizado el Real Decreto os rogamos que lo leáis atentamente y no dudéis en reclamar, a través de vuestros sindicatos y del Comité de Empresa, aquellas partes que se pueden estar incumpliendo por parte de TMB.

Dicho esto, este sindicato lo que no va a hacer nunca es negociar el desarrollo de este Real Decreto para comodidad y beneficio de unos pocos y pocas, como ya hemos escrito en el punto 3 de la negociación colectiva, para nosotros toda negociación ha de ser solidaria y no debe crear discriminaciones de presente o de futuro entre colectivos o áreas  de la misma empresa, estaremos en los supuestos de la conciliación de la vida laboral y familiar como derecho, las compensaciones que se puedan derivar de los gastos que conlleve el teletrabajo para los afectados y afectadas y de aquellas problemáticas que se deriven de su implantación pero que nadie nos busque en una negociación que ponga en peligro puestos de trabajo o el futuro de nuestra de empresa aprovechando la excusa del “deber de la negociación colectiva” contemplada en este Real Decreto. Para nosotros y nosotras esto es toda una convicción razonada y meditada.

Nuestra convicción de la visión de la aplicación de este tipo de trabajo, y su uso por parte de las grandes empresas y corporaciones, viene dada por la reciente historia laboral de nuestro país donde grandes corporaciones (Telefónica, Endesa, Agbar, Banca etc..) comenzaron a implantar este tipo de trabajo en sus administraciones y áreas de gestión a sus empleados y empleadas. Estos aceptaron esta nueva forma de trabajo sin llegar a pensar que al cabo de unos años serian carne de ERE’s, despidos o en el mejor de los casos jubilaciones anticipadas pues las Direcciones de estas grandes corporaciones vieron la oportunidad de contratar a empresas externas y subcontratar el trabajo que se hacía por personal interno a través de empresas dedicadas a la administración y gestión empresarial. Así llego la realidad de los “contact center” (Atento, Konecta etc.) que lo mismo te gestionaban un recibo de Endesa como una factura de Telefónica o un recibo de la Caixa.

Las grandes empresas que habían tenido personal de administración y gestión utilizaron el teletrabajo para externalizar estas funciones, acabando así con puestos de trabajo internos y la creación de empleo externo, precario y subcontratado, y aprovechando la oportunidad para deslocalizar empleos con parámetros puramente económicos y no de calidad.

Si los trabajadores de Metro del área de administración no vemos esto, es que no hemos aprendido absolutamente nada en esta pandemia sobre lo escrito anteriormente. Si durante los tres meses de pandemia, con las oficinas de TMB vacías en todas sus ubicaciones, Metro ha funcionado, ¿qué impide a cualquier Directivo de nuestra empresa hacer un plan de externalización para ahorrar los gastos de nómina, de equipos, de logística y de cotizaciones a la seguridad social del personal en teletrabajo? ¿qué le impide realizar pequeños lotes de externalizaciones a empresas de gestión y administración de empresas por cuenta ajena?

Si una empresa de telemarketing me gestiona los Punts TMB y la gestión digital de TMB más barato, que no mejor, ¿por qué no puedo externalizarlo?

Si una empresa de logística me gestiona la adquisición y el reparto de material fungible de la red más barato, no mejor, ¿por qué no puedo externalizarlo?

Si una empresa de administración externa me elabora las nóminas y las cotizaciones de la seguridad social más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Si una empresa de ingeniería me planifica y proyecta una mejora técnica además de una asistencia rápida más barata, no mejor, ¿por qué no puedo externalizarlo?

Si una empresa de gestión de personal me administra las altas y bajas de contratación de personal más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Si una empresa de consultoría y contabilidad empresarial me gestiona la contabilidad y los presupuestos más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Si una empresa de comunicación me gestiona las comunicaciones externas e internas y me gestiona el gabinete de prensa y comunicación más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Si una empresa de servicios externa me garantiza la gestión de cualquier otra área de administración y gestión más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Si una empresa de selección y formación de personal me gestiona estas dos facetas más barato, no mejor, ¿por qué no voy a externalizarlo?

Visto lo anterior, hay que tener muy presente que los Directivos de esta empresa no piensan en el trabajo bien hecho si no en ahorrar costes, como en cualquier otra empresa, con lo que ahorrarse oficinas, equipos, conexiones, nóminas y cotizaciones, así como problemas de gestión de personal, es un caramelo muy apetecible que este Real Decreto, y la actitud de quienes no ven un peligro en esta forma de trabajo, les está dejando a la puerta de sus oficinas de la 7ª planta de Zona Franca.

Vayamos más allá, no dudamos que desde administración de personal ya se haya hecho el estudio de un sobrante de 300 a 400 empleos, sólo en oficinas, que el teletrabajo les ha demostrado, desde la perspectiva de más barato, pero no de más calidad, como prescindibles y externalizables.

Quizás muchos de los que ahora ocupáis esos puestos seréis los últimos que lo hagáis, para luego pasar, a cuentagotas y de forma poco traumática, a ser desarrollados por empresas externas como las mencionadas anteriormente. Nosotros no luchamos sólo por el ahora, luchamos por el futuro de una empresa pública y social, que defienda el empleo y no la precarización ni la externalización.

Quizás lo que escribimos no gusta ser leído, pero creemos que un sindicato debe, es más, es su obligación, decir las cosas como son y no mentir únicamente por rédito sindical y satisfacer a sus afiliados y afiliadas. Para eso ya están aquellos sindicatos que se esconden en retóricas “de defensa de todos y todas las trabajadoras de cualquier servicio” y “en supuestos de discriminación hacia los trabajadores y trabajadoras del servicio de administración” con la intención de negociar un Real Decreto que es un arma envenenada. Si tan claro tienen que no se cumple, lo que deberían hacer es reclamar lo que se ha incumplido, como ha hecho la mayoría del comité de empresa. Lo contrario a eso es vender supuestas esperanzas donde se puedan reclamar beneficios económicos o sociales a través de un Real Decreto, sin alertar de los peligros que puede conllevar el teletrabajo y el trabajo a distancia. Tampoco nos vale el abstenerse en una votación tan seria sobre un escrito donde se reclaman los incumplimientos de este Real Decreto por parte de una mayoría que, quizás, si podemos ver los peligros que supone un escrito donde se solicita una reunión sobre este Real Decreto. Si se está en contra de algo, y así se escribe después de la votación, se vota que NO.

Por último, recordar que el teletrabajo fue una medida obligatoria de prevención durante el periodo de alarma, y que actualmente se tratan de recomendaciones sanitarias que la empresa debe cumplir en todas las oficinas de TMB. Por lo que muchos compañeros y compañeras de oficinas ya llevan tiempo asistiendo de forma presencial a sus puestos de trabajo, cosa que desde aquí les agradecemos y les reconocemos.

Sabemos que es un tema denso lleno de matices importantes, prueba de ello son estas cuatro páginas que hemos querido compartir con vosotros como ejercicio de transparencia de nuestra postura sindical, porque transparencia no es solamente hacer resúmenes casi literales de lo que se dice en las reuniones con los demás sindicatos o con la empresa, para nosotros transparencia es, además, que los sindicatos dejen clara sus intenciones ya sean solidarias o busquen el beneficio de unos pocos con cargo a la masa salarial de todos.

Solidaritat Obrera denuncia irregularidades en ascensos y asignación salarial en Metro de Barcelona

La dirección de Metro de Barcelona sigue empeñada en una espiral de despilfarro salarial. No importa el color político del que ostente la responsabilidad de gestionar una empresa que se nutre de fondos públicos. No importa la grave crisis económica, causada por los efectos de la pandemia del COVID-19, que ha hecho bajar las validaciones a niveles mínimos. Nada de eso hace que se planteen eliminar el reparto de fondos públicos entre ciertos sectores elegidos de la empresa.

Esta vez nos sorprenden creando nuevos puestos de trabajo, de forma unilateral y sin pactar con el Comité de Empresa, tal y como marca el convenio y la legislación laboral, en sectores intermedios de dirección, a los cuales se les asigna una categoría salarial que puede conllevar un salario anual de entre 45.000 y 50.000 euros. Estamos hablando de 8 nuevos puestos de trabajo más una serie de recalificaciones realizadas desobedeciendo un auto judicial sobre un conflicto colectivo (879/2018) donde se dictaban medidas cautelares de paralización de las categorías a recalificar, interpuesto por el Comité de Empresa amparándose, precisamente, en la falta de dialogo y negociación de las mismas. Diálogo que han obviado y menospreciado.

A estos nuevos puestos de trabajo se les asigna una categoría salarial de “Técnico Agregado G” que ha venido siendo ocupada por personal con estudios universitarios técnicos o superiores pero que en esta ocasión sólo se les exige una titulación de FP2 o CFGS (curso formativo de grado superior) sin absolutamente ningún conocimiento especifico mas allá de los que pueda tener cualquier empleado de Metro (Reglamento de circulación y normativas internas). Esta situación provocará que quienes consigan las plazas ofertadas tendrán menos titulación, menos conocimientos de empresa y menos cualidades personales de gestión que a los que deban mandar y gestionar, pues en este caso a estos trabajadores y trabajadoras se les exige la misma titulación y opcional  titulación universitaria, temarios técnicos propios del puesto de trabajo así como capacidad de liderazgo.

Todo lo anterior se vuelve más opaco cuando se contempla que estas plazas, y estos ascensos, no son necesarios puesto que actualmente estos trabajos son realizados por personal de categorías inferiores en una racionalización del trabajo pactada en el convenio colectivo del 2004.

Para Solidaritat Obrera está claro que la nueva Dirección de TMB, con su presidenta Rosa Alarcón a la cabeza, no tiene ningún interés en poner límite a los desmanes del Conseller Delegat de TMB, el señor Gerardo Lertxundi, que lejos de cambiar una gestión lastrada durante muchos años de “enchufismo”, ha decidido potenciar. Esta Dirección de TMB sigue apostando por el amiguismo y el despilfarro en momentos económicamente difíciles y lo que para nosotros es más grave aun sin un dialogo social, abierto y franco, entre empresa y sindicatos. Obviando autos judiciales que le prohíben la realización de estas practicas.

Sección Sindical Solidaritat Obrera Metro de Barcelona
15/09/2020

DETENCIÓ VIOLENTA D’UN COMPANY DE SOLIDARITAT OBRERA

Han detingut violentament al nostre company Luis en el transcurs d’una manifestació en contra de la fugida de Juan Carlos de Borbón.

Des de Solidaritat Obrera condemnem la vulneració dels drets de la classe treballadora per a protegir una institució corrupta com la monarquia.

PERSECUCIÓN SINDICAL EN METRO DE MADRID

Desde la Sección Sindical de Solidaritat Obrera en el Metro de Barcelona queremos expresar todo nuestro apoyo a la compañera de Metro de Madrid sancionada con 8 días de empleo y sueldo por mostrar la vergonzosa e ineficaz gestión de la pandemia por parte de la dirección de Metro de Madrid. La cual durante todo este período ha puesto y sigue poniendo en peligro tanto a su plantilla como a las usuarias del transporte público.

Al parecer la gran preocupación de la Dirección de Metro de Madrid es la afectación sobre su imagen a causa de las denuncias públicas de nuestra compañera. Esa “imagen” que tanto preocupa a la Dirección (preocupación compartida también por la Dirección de TMB) es mucho más importante que la salud de los y las madrileñas usuarias del metro y de sus trabajadoras.

CONTRA ELS ERTO, CONTRA ELS ACOMIADAMENTS. PER LA SALUT I EL BÉ COMÚ.

La situació social és extremadament greu. Més d’un milió de treballadors i treballadores han estat acomiadats en les últimes dues setmanes. Altres dos milions s’enfronten a una substancial rebaixa de les seves retribucions, per la via dels més de 250.000 Expedients de Regulació Temporal d’Ocupació (ERTO) iniciats. A partir d’aquest dilluns, la resta dels treballadors de sectors no essencials, que no estiguin teletreballant, tindran un permís retribuït que es recuperarà posteriorment amb vuit dies (de moment) d’esclavitud. Els treballadors i treballadores dels serveis essencials continuen acudint als seus llocs de treball, en la majoria dels casos, sense accés a mitjans de protecció i de prevenció de la malaltia adequats.

Els sanitaris denuncien que el gran “hospital” d’IFEMA és un fracàs, sense mesures higièniques adequades. El teletreball s’ha basat, en gran manera, en recursos que pagaran els propis treballadors (llum elèctrica, ordinadors, connexió a internet). Conegudes empreses del sector del telemàrketing (Konecta, GSS…) fan una interpretació extensiva del llistat d’empreses essencials per a continuar obertes, igual que, en algun cas, van incomplir les ordres de la Inspecció de Treball de tancar les seves instal·lacions la setmana anterior, al no complir les condicions mínimes per a prevenir la malaltia entre els seus empleats.

La legislació aprovada pel govern per als ERTO, a més, ha permès rebaixar els salaris als treballadors, que es pagaran les seves pròpies retribucions minorades al 70% per la via de la prestació de desocupació. Hem de recordar que les cotitzacions de l’atur a penes cobreixen les prestacions, que normalment són assumides per la recaptació fiscal del govern -els impostos- que es basa fonamentalment en les retencions de l’IRPF de les nòmines. Els ERTO funcionaran com un gegantesc mecanisme pel qual es procedirà a socialitzar les despeses d’aquesta crisi, que pagarem els treballadors, mentre els beneficis empresarials de les grans transnacionals i dels bancs sofreixen el mínim possible. És més, mentre el Banc Central Europeu es prepara per a una compra massiva de deute corporatiu de les grans empreses, els governs del Nord d’Europa es neguen a tot augment de la despesa social finançada per la Unió Europea, impedint la posada en marxa d’una renda bàsica o d’una assegurança de desocupació europeus.

Mentrestant, les diligencies burocràtiques dels sindicats oficialistes, disposades sempre a pactar tot el que vol el capital, tracten de desviar el legítim descontent obrer, promovent els ERTO, negociant amb les vides i la salut dels treballadors i jugant al joc dels partits polítics, al costat dels quals no són més que una altra corretja de transmissió dels interessos del gran capital oligàrquic.

Per tot això, des de Solidaritat Obrera cridem a la resistència a la classe treballadora i rebutgem rotundament els ERTO i els acomiadaments. Ens neguem a signar-los i donar el nostre vistiplau. Exigim que tots els treballadors de serveis no essencials puguin passar la quarantena amb el seu sou garantit amb un permís no recuperable, i que els dels serveis essencials treballin en condicions de seguretat i amb mecanismes de rotació. També exigim una renda bàsica de solidaritat per a tots els aturats, treballadors informals i sectors precaris de la classe treballadora, així com la moratòria incondicional de lloguers i hipoteques per a les classes populars.

Ens diuen que no hi ha diners per a tots ara. També ens expliquen (els treballadors sanitaris) que no hi ha recursos suficients a IFEMA. Els recursos per a la supervivència de les famílies treballadores s’han de treure d’on estan: de les mans i els magatzems de les grans empreses, propietat de fons d’inversió transnacionals i de famílies de l’oligarquia. Només des del repartiment i el comú podrem sobreviure tots. La classe obrera ha de defensar el seu dret a les riqueses que ella mateixa produeix amb el seu treball.

NO ALS ERTO. NO ALS ACOMIADAMENTS.

LA CRISI QUE LA PAGUIN ELS CAPITALISTES.

TOTS ELS RECURSOS PER A LA SANITAT PÚBLICA.

RENDA BÀSICA, PERMISOS RETRIBUÏTS NO RECUPERABLES, MORATÒRIA D’HIPOTEQUES I LLOGUERS.

NI UN TREBALLADOR MÉS SENSE PROTECCIÓ.

NI UNA VIDA MÉS EN PERILL.

Confederació Sindical Solidaritat Obrera, 31 de març de 2020.

PERMISO RETRIBUIDO RECUPERABLE

¿A que trabajadores afecta?

El permiso retribuido recuperable será obligatorio para trabajadores a cuenta ajena, en activo y que no estén realizando teletrabajo, de servicios no esenciales que sean públicos o privados. Quedan excluidos las bajas por incapacidad temporal o que tengan el contrato suspendido por otra causa.

¿En qué consiste?

Es un permiso obligatorio para el trabajador durante el periodo del 30 de marzo al 9 de abril (ambos inclusive) durante el cual percibirá su salario con normalidad (salario base más complementos salariales) pero generará una bolsa de horas que deberá devolver a su empresa. El lunes 30 de marzo se establece una moratoria en dicho permiso para que la empresa se adapte, si es necesario, al cese de la actividad.

¿Cómo deben recuperar las horas?

La recuperación se podrá hacer efectiva desde el fin del estado de alarma hasta el 31 de diciembre de 2020. La forma recuperación deberá negociarse entre la empresa y la representación de los trabajadores durante 7 días como máximo. De no alcanzarse acuerdo la empresa notificará a los trabajadores la forma de recuperación de las horas no prestadas durante la aplicación del permiso.

La recuperación de horas no podrá implicar incumplir el descanso mínimo previsto en la ley y en el convenio colectivo, ni la superación de la jornada máxima anual establecida y deberá respetar el plazo de preaviso legal. También deberán respetarse los derechos de conciliación de la vida personal, laboral y familiar recogidos legalmente.

La paralización de servicios no esenciales busca evitar la propagación del coronavirus, protege la salud del trabajador pero, para Solidaritat Obrera, el gobierno español deja clara su intención de que los trabajadores paguen la crisis confeccionando otra medida más al gusto de la patronal y con el beneplácito y satisfacción de los sindicatos mayoritarios. Generar una bolsa de horas a favor de la empresa y con iniciativa y poder absoluto en la negociación de la devolución precariza aún más los sectores más vulnerables.

SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO

Comunicado de la “Coordinadora de Metros del Mundo” de la cuál formamos parte Solidaritat Obrera Metro Madrid y Metro de Barcelona.


Desde la Coordinadora de Metros del mundo queremos expresar nuestro compromiso y solidaridad en estos momentos críticos que nos toca vivir producto de la pandemia del COVID19. Como trabajadores y trabajadoras seremos consecuentes hasta el último momento con nuestro compromiso al servicio de la sociedad en su conjunto, en el país que nos encuentre. Pero no estamos ajenos al nuevo escenario político general. A las claras se ve en nuestros países el fracaso del neoliberalismo que deja todo en manos del mercado y el capital, que no dudó en privatizar la salud, la educación y la vida de los trabajadores y trabajadoras.

Podemos ver hoy cómo son los sistemas públicos, el bien de todos y de todas, quienes garantizan la salud y la vida de todos los ciudadanos golpeados por esta pandemia. Sabemos de luchas, sabemos del carácter colectivo de cada una de ellas y esta vez no será la excepción, nuestra historia nos impulsa a puestos de vanguardia y ahí estaremos.

También nosotros pondremos de nuestra parte lo mejor que sabemos hacer, mover nuestras ciudades, para que aquellos que nos cuidan, nos alimentan y mantienen nuestro entorno saludable (médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, administrativos y administrativas del sistema sanitario, trabajadores y trabajadoras de limpieza y alimentación, etc.) a quienes sí consideramos héroes por su trabajo esencial garantizando nuestras necesidades básicas. Todos y todas aquellas que se juegan la vida ante un virus que no conoce fronteras y ataca a todos y a todas sin piedad.

Los trabajadores y trabajadoras de los Metros del mundo no somos héroes, tan solo somos trabajadoras y trabajadores con conciencia de clase, creemos que en nuestro ADN Metroviarios viene marcando el servicio al pueblo, más allá de los Gobiernos o Estados, y que en estos momentos tan graves solo tiene una forma de demostrar su solidaridad, la ternura entre los pueblos, a través de su trabajo diario con seriedad, firmeza y determinación de estar haciéndolo.

No hay soluciones mágicas, solo el pueblo salva al pueblo y los trabajadores y trabajadoras de los Metros firmantes tan solo nos debemos a ese pueblo.

La clase obrera seguirá siendo el centro de la unidad y el motor de los cambios revolucionarios

Organizaciones y sindicatos firmantes:

Federación de sindicatos del Metro, Fesimetro – Chile
Federación Nacional de Metroviarios, Fenametro – Brasil
Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, AGTSyP – Buenos Aires
Trabajadores del Metro – Solidaritat Obrera – Barcelona
Sindicato de Trabajadores y Empleados del Sistema de Transporte, Sintrametro – Medellín
Trabajadores del Metro – Solidaridad Obrera – Madrid
Sistema Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, SNTSTC – México
Sindicato dos Metroviarios – Belo Horizonte
Sindicato de trabajadores de Metro, Sitramep – Panamá
Sindicato de los trabajadores y trabajadoras del Metro, Sintrameca – Caracas
Sindicato dos Metroviarios – Sao Paulo

Coronavirus y lucha de clases: los que no tienen qué comer

Artículo de José Luis Carretero, Secretario General de Solidaridad Obrera, publicado en “EL SALTO” – Link al final del artículo.


El coronavirus sigue haciendo estragos en la sociedad española. Y el impacto de clase de la pandemia es cada vez más evidente. Mientras se disciplina rotundamente a las clases populares, con un estado policial nunca visto, y se mantiene el pulso económico más allá de lo estratégico, pese a los llamamientos desesperados reclamando el cierre de las actividades no esenciales de una buena parte de la comunidad científica, el conflicto de clase se muestra de forma desnuda y perentoria en la mayor parte de los hogares.

Más de 200.000 Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) en apenas unos días, con los que se consigue que los trabajadores se paguen a sí mismos la prestación de desempleo mientras dure la crisis, ya que son ellos —los rendimientos del trabajo retenidos en las nóminas en concepto de IRPF— los que mantienen la base fundamental de los recursos fiscales del Estado. Y ello en medio de un caos creciente en el Servicio de Empleo Estatal, que no puede garantizar el pago a inicios del mes de abril, pese a que los trabajadores de dicho servicio público siguen acudiendo presencialmente a las oficinas, aunque no atiendan en ellas a los demandantes de empleo, con el consiguiente peligro para su salud.

Cientos de miles de trabajadores que siguen en sus puestos de trabajo con una evidente carencia recursos preventivos o sanitarios, incluso en sectores no estratégicos como el telemarketing, la obra pública o la jardinería.

Grandes ramas del capital desoyen abiertamente las órdenes de la inspección de trabajo, o de las autoridades sanitarias, y que no son molestadas en modo alguno por las fuerzas de seguridad

Grandes ramas del capital que desoyen abiertamente las órdenes de la inspección de trabajo, o de las autoridades sanitarias, y que no son molestadas en modo alguno por las fuerzas de seguridad, más ocupadas en controlar a quien alarga en demasía el paseo del perro, multiplicando así el número de infectados y la presión sobre los hospitales. Un sistema sanitario desbordado, degradado por el continuado saqueo de los servicios públicos de la última década, y abandonado por un sistema productivo privado que no ha sido disciplinado por el Estado para ponerlo a producir coactivamente lo necesario en esta situación de urgencia —mascarillas, guantes, respiradores…—.

EMERGENCIA HUMANITARIA

La clase trabajadora está en el centro de la devastación de esta pandemia: viviendas insalubres, hacinamiento, recursos escasos, salarios de miseria, servicios públicos colapsados, precariedad laboral y vital que impone el trabajo en condiciones inseguras o envía de cabeza a la marginalidad.

Porque no podemos olvidar que ya antes de la pandemia un sector importante de la clase trabajadora estaba en una situación de abierta emergencia humanitaria. Nos referimos a los desempleados, personas dependientes, trabajadores y trabajadoras informales —servicio doméstico, venta ambulante, tiempo parcial indeseado, pequeñas “ñapas”, trabajo sexual—, migrantes sin documentación y, también, no lo olvidemos, a todo ese sector creciente en las últimas décadas, gracias a las recurrentes reformas laborales, conformado por los llamados working poors —trabajadores que, pese a tener un empleo, no consiguen con su sueldo superar el umbral de la pobreza—.

Ese sector abiertamente marginalizado se está multiplicando exponencialmente en las últimas semanas, sin que tengamos siquiera instrumentos para saber en qué medida

Ese sector ha sobrevivido las últimas décadas gracias a ayudas públicas siempre menguantes, al colchón familiar, cuando lo había, y a diversas iniciativas de solidaridad de los movimientos sociales y de otros organismos caritativos, como los Bancos de Alimentos o los Bancos de Tiempo presentes en muchas ciudades. Ese sector abiertamente marginalizado se está multiplicando exponencialmente en las últimas semanas, sin que tengamos siquiera instrumentos para saber en qué medida. Y la profundidad de su miseria se vuelve abisal en una sociedad que, pese a todo, sigue comercializando on line con todo tipo de cachivaches.

Nos lo cuenta Luis Miguel Sáenz, del colectivo Los Invisibles del barrio madrileño de Tetuán. En los últimos tres años, la Comunidad Autónoma de Madrid ha desarrollado una práctica absolutamente rigorista a la hora de conceder la Renta Mínima de Inserción a las familias más vulnerables del barrio. Se han multiplicado las “suspensiones cautelares” de dicha Renta ante la más mínima sospecha, muchas veces infundada, de que el beneficiario estaba obteniendo otros recursos económicos, por escasos que fueran. Ahora, obviamente, los ciudadanos con la renta suspendida “cautelarmente” —es decir, sin que se haya dictado una resolución firme que indique que no les correspondía seguir cobrando— se encuentran sin ningún ingreso y con todos los procedimientos administrativos suspendidos por el Estado de Alarma.

Por otra parte, los comedores escolares de la Comunidad de Madrid se han cerrado, y la nueva ayuda a las personas que tenían anteriormente derecho a precio reducido no llega a todas ellas: solo a los perceptores de la renta mínima, que tienen que ir todos y cada uno de los días de la semana a determinados establecimientos como Telepizza y Rodilla, donde, tras buscar sus nombres en una lista, en abierto incumplimiento de la Ley de Protección de Datos y con clara afectación a su derecho a la intimidad, los dependientes les entregan un menú que ellos mismos califican de “insuficiente, insano y claramente deficiente desde el punto de vista nutricional”.

La cuarentena la van a pasar estos grupos humanos sin comida: los bancos de alimentos de la Iglesia o de los movimientos del barrio han cerrado en su mayoría, al no recibir fondos para continuar funcionando y no disponer de voluntarios para hacer repartos a domicilio

Mientras tanto, otro grupo de perceptores de la ayuda de comedor, los que no tenían concedida la renta mínima, pero si podían demostrar pocos o ningún ingreso mensual, se han quedado sin recibir nada.

Además, la cuarentena la van a pasar estos grupos humanos sin comida: los bancos de alimentos de la Iglesia o de los movimientos sociales del barrio han cerrado en su mayoría, al no recibir fondos para continuar funcionando y no disponer de voluntarios para hacer repartos a domicilio.

Un panorama que nos confirma, con sus variaciones barriales, Aurelio Villanueva, miembro de la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas y Canillejas, en Madrid: “La gente del distrito está reclamando que haya una ayuda especial, las familias no resisten más tiempo”.

En San Blas, la Plataforma está repartiendo paquetes de comida de urgencia en los domicilios de las familias más vulnerables y está presentando sus reivindicaciones ante la Junta Municipal. Junto a una Asociación de Vecinos del barrio, han organizado una campaña para ayudar a las personas vulnerables a hacer la compra, obtener medicinas o hacer otras salidas el exterior. Hay muchos ciudadanos que no están teniendo absolutamente ningún ingreso. La plataforma acepta donaciones para comprar paquetes de comida, pero tienen que entregarse en efectivo, porque carece de cuenta corriente bancaria. También aceptan comida, bienes perecederos, productos de higiene, etc.

En San Blas, la Plataforma está repartiendo paquetes de comida de urgencia en los domicilios de las familias más vulnerables y está presentando sus reivindicaciones ante la Junta Municipal

Irene Moreno, del Banco Obrero de Madrid, nos informa, por su parte, de que las despensas de esta organización, que tiene varios Bancos Obreros de alimentos en los barrios de Hortaleza, Usera y Tetuán, se están vaciando.

Grupos de voluntarios de la organización están repartiendo comida en los domicilios de las familias más vulnerables. Por ejemplo, en casas de personas mayores o que tienen familiares a su cargo.

Cada día llegan pidiendo ayuda más familias en situaciones más extremas. Para tratar de canalizar la solidaridad proletaria, el Banco Obrero ha puesto en marcha una campaña de donaciones on line, mediante la que todos y todas podemos donar dinero desde nuestras casas para alimentos, productos para bebés, geles, champús, productos de higiene femenina y medicamentos. El dinero puede donarse a través de su página web

Irene Moreno, también, llama nuestra atención sobre lo que puede estar ocurriendo fuera de Madrid, en territorios con poca o nula incidencia de organismos de solidaridad de la clase trabajadora, donde es más difícil mantener el esfuerzo de llevar alimentos a las personas vulnerables, pero hay, sin duda, la misma o mayor extensión brutal de la miseria.

Armonía Díaz, por su parte, nos cuenta cómo están las cosas en la populosa localidad de Badalona, cerca de Barcelona. Armonía es una veterana de las luchas sociales, no en vano fue detenida hace cerca de un año al intentar parar un desahucio de una familia en situación de vulnerabilidad económica. El procedimiento judicial que le abrieron por desobediencia o atentado a la autoridad aún está sin resolver. En Badalona hay mucha gente, en situación muy precaria, cobrando la Renda Garantida que ha puesto en marcha la Generalitat, tras las campañas de movilizaciones al respecto de los movimientos sociales. Sin ese ingreso no tendrían para comer.

Trabajadores y trabajadoras sin empleo, migrantes, subempleados y subempleadas, trabajadores pobres, mayores abandonados. Infraviviendas que impiden realizar cuarentena alguna a familias en la miseria

La Plataforma de Afectados por la Crisis de Badalona ha hecho una recogida y reparto de alimentos entre familias del barrio. Ha habido muchas denegaciones injustas de la Renda Garantida a familias que se dedican a la venta ambulante o de chatarra, partiendo de la base de sospechas infundadas. También es de reseñar que los cooperativistas de la localidad tampoco están cobrando la Renda, pese a que la actividad de la mayoría de las cooperativas, como la iniciativa de reparto AmbBici de la que es socia-trabajadora Armonía, se ha hundido drásticamente durante estas semanas, y sus socios están en una situación de enorme precariedad.

Trabajadores y trabajadoras sin empleo, migrantes, subempleados y subempleadas, trabajadores pobres, mayores abandonados. Infraviviendas que impiden realizar cuarentena alguna a familias en la miseria. Niños y niñas alimentados con comida basura, gracias a que sus padres figuran en las “listas de pobres” de la autoridad, que manejan empleados precarios de grandes transnacionales.

Exijamos una Renta Básica de Solidaridad, incondicional y suficiente, para todos los que sufren hoy las consecuencias del saqueo continuado en que consiste el capitalismo

Cuando veamos la riqueza y el fasto reaparecer en nuestras calles, con toda su pompa y su obscenidad, al acabar todo esto. Cuando veamos, y admiremos, y envidiemos, el lujo suntuoso y el despilfarro de los ricos y de los famosos, de los capitanes de industria y de los vividores del emprendimiento y la política, debemos recordar. Recordemos su precio, lo que no habrá desaparecido, la cara oculta de esta sociedad que no se borra pese que no se enseñe ni se comente en prime time. La cara de la de miseria de la sociedad del trabajo, la faz brutal de la violencia de la que nadie habla, la huella de la lucha de clases en los huesos y los ánimos de los trabajadores a los que se hurta hasta la posibilidad de vender su fuerza de trabajo por un precio suficiente para reproducirla para el capital. Los pobres y las pobres, que existen para que haya ricos.

Y, mientras tanto, exijamos una Renta Básica de Solidaridad, incondicional y suficiente, para todos los que sufren hoy las consecuencias del saqueo continuado en que consiste el capitalismo ya que, literalmente, les va la vida en ello. Lo que se opone a la enfermedad ahora, como ha sucedido siempre, no es la Alarma, sino la Justicia Social.

https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/coronavirus-lucha-clases-hambre-precariedad-subsidios-los-que-no-tienen-que-comer

TRAS LAS MUERTES VENDRÁ LA MISERIA

Todos y todas llevábamos desde mediados del 2019 escuchando continuamente la salmodia de que se avecinaba una crisis económica, los gobiernos repetían esta frase cada vez que se intuían vientos de cambio contra el neoliberalismo que nos subyuga. Esa crisis no llegó pero, en cambio, nos llega una crisis sanitaria cuyas consecuencias recaerán de nuevo sobre los hombros de la clase obrera.

El Coronavirus será la excusa utilizada por los poderes económicos (bancos, fondos de inversión, patronal, gobiernos neoliberales etc…) para dar otra vuelta de tuerca más a la pérdida de derechos, sumirnos en la miseria e intentar que la impotencia no nos permita ver alternativas a su dominación. Su coqueteo con la idea de entrar en crisis le ha dado alas a su economía especulativa y de usura, para aprovechar el caos sanitario y hacer negocio con nuestros derechos más básicos: la salud y la vida.

Para esos poderes económicos (los mismos que camuflan su fraude fiscal mediante pequeñas limosnas) se abre una oportunidad a nuevas inversiones y nuevas ganancias, abusando de una legislación laboral que no nos protege, sino que está al servicio de la acumulación de capital, cuyos adalides no piensan en vidas ni sufrimientos, sino únicamente en «beneficios».

Ver a un pretendido “gobierno progresista” haciendo ruedas de prensa con militares, policías y guardias civiles, como si de un conflicto bélico se tratara, donde sólo nos falta el cura sermoneándonos y bendiciendo las medidas adoptadas, nos hace recordar el fantasma, funesto, de aquello de “Muera la Inteligencia”. Es evidente que los cuerpos de represión del estado actúan como si se tratara de un conflicto bélico. Sólo hay que observar las imágenes de los abusos policiales que proliferan, para darnos cuenta de que es un conflicto contra su propia población. Y no falta quien jalea y justifica esos abusos, generando una situación en la que la delación y acoso sitúa fuera de la “ley y el orden” a quien piensa o actúa diferente. Millan Astray (fascista y golpista fundador de la Legión) se quitaría el “chapiri” para saludar la jugada maestra de algunos para mantener todo “atado y bien atado”.

Esto es una pandemia y no se necesitan armas, sino científicos y especialistas médicos que nos  ayuden a salir lo más indemnes posible de esta emergencia. Y hará falta también toda nuestra fuerza organizativa para no emerger de esta situación con menos derechos y libertades.

Tenemos claro que pretenderán que esta crisis la paguemos nosotros, los trabajadores, igual que la crisis anterior. De hecho, ya han empezado a pasarnos la factura con los centenares de ERTE’s anunciados. Querrán que paguemos a precio de oro los recursos  de la sanidad privada utilizados en esta crisis. Los poderes económicos ordenan, y los poderes políticos ejecutan. Para ellos sólo existe un problema: cómo vender la historia. Por eso es necesario que todos recordemos, llegado el momento, que la sanidad privada no ha sido parte de la solución, sino parte del problema, y deberemos exigir que todos los recursos de la sanidad privada se pongan al servicio del bien común.

Ahora se trata, más que nunca, de aquello de “la Bolsa o la Vida” y, contra esto, sólo se puede luchar con conciencia de clase, y organizándose en sindicatos y espacios combativos. Es hora de exigir medidas que protejan a la clase obrera, es hora de que paguen aquellos que siempre nos han utilizado para enriquecerse. Es por ello que requerimos:

  • Obtención de la financiación necesaria para la sanidad pública e incorporación de los recursos de la sanidad privada a la red pública.
  • Contratación del personal sanitario necesario y garantizar el pleno funcionamiento de los centros sanitarios, así como ampliar la cobertura en los territorios menos poblados.
  • Poner urgentemente a disposición de todas las personas los productos alimentarios e higiénicos que necesiten.
  • Garantizar por parte del Estado permisos adicionales retribuidos y plena seguridad laboral a trabajadoras y trabajadores enfermos, que deban dejar de trabajar por medidas profilácticas o que deban atender a personas dependientes. Paralización retribuida de las actividades o puesta en marcha de mecanismos temporales de teletrabajo en las actividades productivas no esenciales.
  • Paralización de los despidos y, para los ya producidos, derecho inmediato a percibir la prestación por desempleo y a que la que ahora se cobre no se entienda consumida tras la crisis sanitaria, volviendo a poner el “contador a cero”. Prohibición de  ERE´s y ERTE´s en grandes empresas durante el tiempo de vigencia del Estado de Alarma. Pleno respeto a las medidas de prevención de riesgos laborales y a las indicaciones de la comunidad sanitaria. Persecución de prácticas laborales abusivas.
  • Moratoria total del pago de hipotecas y alquileres. Detención de todos los desahucios e incautación a los bancos de las viviendas necesarias para asegurar a todas las personas ese derecho, por razones de emergencia de salud pública. Anular todo corte de luz, de gas o de agua por impago.
  • Renta básica de solidaridad suficiente para todas las personas en situación de necesidad y vulnerabilidad con independencia de su situación administrativa.
  • Persecución de los abusos policiales, contratación del personal necesario para la realización de tareas que deberían estar llevando a cabo diferentes entidades públicas y no el ejército. Retirada de los militares de las calles y de las ruedas de prensa gubernamentales (ningún virus será erradicado a cañonazos), para la inclusión de ciéntificos y especialistas médicos en las mismas. La crisis sanitaria no es lugar para promocionar el militarismo ni para blanquear el gasto presupuestario inútil que significa mantener al ejército.

Desde Solidaritat Obrera Barcelona lucharemos junto al resto de sindicatos combativos y movimientos sociales para la consecución de dichos objetivos, mientras tanto, hemos desplegado medidas para paliar el impacto más inmediato ofreciendo asesoría laboral gratuita a afectados por la crisis y ampliando nuestro Fondo de Emergencia Social para poder atender, mediante ayudas económicas, aquellas emergencias sociales que requieren de solución urgente.

Esto no es una guerra. Esa es la nueva excusa para meternos de lleno en una crisis que les hacía falta, y poder abrir nuevas posibilidades de explotar a la clase obrera. Lucharemos para que esta crisis signifique el final del sistema capitalista. Pero, si algo nos ha enseñado esta crisis sanitaria, es que sólo el pueblo salva al pueblo. Ahora y siempre, solidaridad y apoyo mutuo.